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Celulitis

La celulitis también se conoce como piel de naranja debido al aspecto rugoso que le causa a la piel. Aunque es frecuente en mujeres con sobrepeso y obesidad, también puede afectar a personas delgadas debido a su relación con las fluctuaciones hormonales.

Celulitis

Escrito por Daniela Echeverri Castro, 28 Marzo, 2019

Última actualización: 24 Agosto, 2020

La celulitis, también conocida como piel de naranja, hace alusión a un problema dermoestético que se caracteriza por la aparición de hoyuelos o nódulos a nivel de la superficie cutánea. En otras palabras, son depósitos de grasa debajo de la superficie de la piel que adquieren un aspecto rugoso.

Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente entre las mujeres adolescentes y adultas. Si bien no es como tal una enfermedad, para muchas llega a ser preocupante y puede ser el detonante de problemas de autoestima.

Actualmente hay una amplia variedad de tratamientos y productos cosméticos que afirman lograr resultados notables a la hora de combatir este problema. No obstante, la mayoría solo consiguen disminuirlo un poco, de forma temporal. Es necesario combinar su uso con hábitos de vida saludables para obtener resultados más satisfactorios.

¿Qué es la celulitis?

El término celulitis se emplea coloquialmente para referirse a la lipodistrofia ginecoide, paniculopatía edemato fibro esclerótica (PEFE) o dermopaniculosis, que corresponde a un problema estético de la piel en el cual se forman nódulos de grasa, sobre todo en áreas como los glúteos, la cara posterior y lateral de los muslos y el abdomen.

No es un problema grave, y tampoco se considera una enfermedad; no obstante, la mayor parte de las personas buscan métodos para eliminarla, ya que su aspecto se considera antiestético y puede causar inseguridad y problemas de autoestima. A menudo afecta a las mujeres con sobrepeso y obesidad, pero también puede darse en hombres y mujeres delgadas.

Celulitis
La celulitis es un problema estético que se caracteriza por la aparición de hoyuelos o nódulos de grasa debajo de la superficie de la piel. Si bien no representa un riesgo para la salud, sí puede causar baja autoestima.

Tipos de celulitis

La celulitis se puede clasificar en función de su nivel de severidad. Así, el grado más leve es aquel que se observa solo al pellizcar la piel, mientras que el más grave puede notarse inclusive cuando la paciente está en reposo. En detalle, los tipos de celulitis son:

  • Edematosa: es la forma más leve de celulitis, cuando los hoyuelos no se observan a simple vista, sino al pellizcar la zona. Se trata de una fase de edema intersticial y dilatación microcirculatoria.
  • Blanda: en esta fase, la celulitis es más visible y pueden palparse micronódulos grasos.
  • Celulitis fibrosa o dura: es un grado mayor de celulitis o piel de naranja. Los hoyuelos o nódulos son más evidentes y pueden darse otros síntomas como disminución de la temperatura de la zona afectada y, ocasionalmente, pesadez o dolor.

Causas de la celulitis

La causa exacta de la celulitis aún no se conoce; sin embargo, se ha explicado a través de distintas teorías: en primer lugar, podría deberse a la inflamación del tejido subcutáneo, lo cual podría desembocar en el aumento de grasa a nivel local.

También puede ser el resultado de una alternación vascular o del sistema linfático que, a su vez, produce una acumulación de toxinas, células de grasa y líquidos. Otra hipótesis sugiere que ocurre por la existencia de una alteración estructural que conlleva a la herniación de grasa hacia las capas superficiales de la piel.

Aunque se requieren más investigaciones, de momento hay algunas evidencias que demuestran que el componente hormonal influye de manera significativa en su desarrollo. Esto explicaría por qué afecta inclusive a las personas con un peso saludable.

Factores de riesgo

La celulitis es más frecuente en las mujeres que en los hombres. De hecho, se estima que afecta por lo menos al 90% de las féminas cuando llegan a la etapa de la pubertad. Esto se debe a que la grasa empieza a distribuirse por los muslos, caderas y glúteos, que son las áreas donde suele desarrollarse este problema estético. Ahora bien, otros factores que elevan el riesgo de tener celulitis son:

  • Componentes genéticos, como herencia familiar y raza (es más frecuente en la raza blanca).
  • Fluctuaciones hormonales, incluyendo las que se experimentan en la adolescencia, embarazo y menopausia.
  • Es más frecuente en la adolescencia, pero también en la vejez por la pérdida de la elasticidad de la piel.
  • Alteraciones endocrinas como el hipotiroidismo.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Inactividad física (sedentarismo).
  • Mala alimentación.
  • La deshidratación.
  • La forma en que el cuerpo quema grasa (funcionamiento del metabolismo).
  • Consumo de alcohol y tabaco.
  • Uso de ropa demasiado ajustada.
  • Consumo de anticonceptivos.

Síntomas

En la mayoría de los casos, la celulitis no detona síntomas de gravedad. Por lo general se manifiesta con pequeños hoyuelos o bultos en la piel, los cuales dan el aspecto de piel de naranja en los muslos, glúteos, caderas y abdomen. Si es muy leve, la celulitis solo se nota al pellizcar la piel en la zona afectada. En cambio, si es más grave, se puede experimentar:

  • Piel con aspecto arrugado y abultado, con zonas de elevaciones u hoyuelos.
  • Nódulos de grasa indoloros que se notan inclusive al permanecer en reposo.
  • Cambios en la temperatura de la piel.
  • Retención de líquidos y sensación de pesadez.
  • Dolor a la tensión tisular.
La celulitis leve o de primer grado solo se nota al pellizcar la piel. No obstante, cuando el problema se hace más severo, los hoyuelos en la piel se puede notar inclusive estando en una posición de reposo.

Diagnóstico

Por lo general se puede realizar un autodiagnóstico con solo apreciar los síntomas. Sin embargo, los médicos tienen las facultades y herramientas para hacer un diagnóstico más completo y preciso. Así pues, el profesional empieza por evaluar la historia clínica y familiar del paciente, así como los síntomas evidentes.

A través de una exploración física puede definir el grado de celulitis, su extensión y localización. Además, puede notar la presencia de otros signos de problemas asociados como las alteraciones vasculares. De ser necesario, el médico sugiere pruebas complementarias como:

  • Evaluación ecográfica: útil para conocer las variables estructurales de la piel y diferenciar la especial sobrecarga de grasa, agua o fibrosis de la celulitis explorada.
  • Termografía: empleada para localizar las zonas de la celulitis.
  • Resonancia magnética: permite analizar el grado de la celulitis de forma más precisa. Ayuda a objetivar el porcentaje de tejidos adiposos y conectivos y el nivel de invaginaciones.

Tratamiento

Hasta la fecha no hay estudios científicos que demuestren que se puede eliminar complemente la celulitis en los pacientes. Sin embargo, su aspecto se puede disminuir de manera notoria con la combinación de tratamientos anticelulíticos y cambios en la alimentación y el estilo de vida.

La mejor alternativa para prevenirla o mejorarla es la práctica de ejercicios físicos de actividad prolongada, que son los que ayudan a consumir más energía adiposa del organismo. Se aconsejan especialmente los ejercicios que trabajan las piernas y los glúteos, ya que son las zonas con mayor tendencia a desarrollar este problema.

En lo que tiene que ver con la alimentación es importante diseñar una dieta saludable, controlada en calorías y grasas. La denominada “comida chatarra”, así como los carbohidratos simples y azúcares, pueden incidir de forma negativa sobre esta condición, empeorando sus síntomas.

Se recomienda una alimentación rica en frutas, verduras y cereales integrales. También debe incluir fuentes de proteínas magras (como el pollo o el pescado) y ácidos grasos omega 3. Las porciones y variedades pueden diferir de acuerdo a las necesidades de cada persona.

Cremas o productos de uso tópico para la celulitis

El uso de cremas y productos de uso tópico contra la celulitis es bastante controversial. Aunque la mayoría de fórmulas prometen dar buenos resultados, son pocas las que consiguen hacer un cambio significativo. Además, sus efectos suelen aparecer a largo plazo, siempre y cuando se empleen constantemente.

El problema de este tipo de tratamientos es que deben penetrar hasta las capas más profundas de la piel para actuar contra el problema. Debido a esto, son pocas las presentaciones que en realidad dan resultado. Ahora bien, en el mercado se pueden adquirir productos nanosomados y liposomados que tienen un mayor poder de penetración.

En cualquier caso, la recomendación general es asegurar una adecuada hidratación de la piel de las zonas afectadas para ayudar al manejo de esta condición. También es conveniente emplear productos que estimulen la síntesis de colágeno y la circulación.

crema anticelulítica
La aplicación de cremas y productos contra la celulitis es una de las formas más comunes de tratar este problema. Sin embargo, sus efectos solo se obtienen a largo plazo, siempre y cuando se empleen constantemente. Además, no todas las fórmulas son efectivas.

Procedimientos contra la celulitis

Para combatir la celulitis de manera más efectiva es posible acceder a varios tipos de procedimientos estéticos que se han desarrollado con este fin. Es importante realizarlos en centros de estética especializados, pues su mala práctica podría dejar graves secuelas. Los más comunes son:

  • Sistemas de láser y de radiofrecuencia: a través de varios sistemas con tecnología de radiofrecuencia consigue trabajar la celulitis en sus niveles más profundos, brindando resultados que duran hasta por seis meses. Sin embargo, no consigue eliminarla completamente.
  • Liposucción: consiste en la extracción quirúrgica del exceso de grasa bajo la piel. Para mantener sus resultados es necesario que los pacientes cambien su alimentación y estilo de vida, de lo contrario, el problema puede incluso empeorar.
  • Liposucción asistida por láser: es un método más moderno y menos invasivo cuya función es destruir las células grasas mientras tensa la piel. Como el caso anterior, sus resultados dependen en gran medida de los hábitos que adopte el paciente tras el procedimiento.
  • Criolipólisis: es un procedimiento no invasivo aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) cuya finalidad es reducir la grasa abdominal y la grasa a los lados del cuerpo al congelar los lípidos en las células grasas. Para ver mejorías es necesario prolongar el tratamiento por más de cuatro meses.

Medicina alternativa

La medicina alternativa también ofrece algunos productos y procedimientos para minimizar la celulitis. No obstante, las evidencias científicas que los respaldan son escasas y a menudo se sustentan en datos anecdóticos. Es posible que sus resultados sean de corta duración.

  • Masaje enérgico: su objetivo es incrementa el flujo sanguíneo, eliminar toxinas y disminuir la acumulación de líquidos en las zonas propensas a la celulitis. Puede emplear algunas herramientas manuales para masajes o rodillos.
  • Mesoterapia: implica la inyección de una solución debajo de la piel, que puede contener aminofilina, hormonas, enzimas, extractos de hierbas, vitaminas y minerales. Es un tratamiento delicado, pues puede producir varios efectos secundarios indeseados. Debe realizarse con un profesional.
  • Terapia neural: a punta de agujas: es una terapia basada en los principios de la acupuntura. Consigue disminuir la celulitis a través de inyecciones de procaína (un anestésico local) en las zonas afectadas. Además, permite combatir la retención de líquidos, la mala circulación y las piernas cansadas.

Pronóstico

A pesar de la amplia variedad de tratamientos disponibles contra la celulitis, es difícil eliminarla al 100%. La mayoría de productos y procedimientos minimizan el aspecto de los hoyuelos temporalmente. El problema suele reaparecer en poco tiempo, especialmente cuando la persona no hace cambios significativos en cuanto a la alimentación y el ejercicio.

De todos los métodos, el que mejores resultados ofrece es el de sistemas de rayos láser y radiofrecuencia, ya que se requieren constantes sesiones, mínimo dos veces a la semana. Debe ser administrada por profesionales calificados y complementada con buenos hábitos.

Ahora bien, también es posible mejorarla notoriamente con la práctica constante de una rutina de ejercicios que combine entrenamiento cardiovascular y de fuerza. Así, no solo se combate el exceso de grasa, sino que se fortalecen los músculos y se tensa la piel.

Prevención

No existe un método único para prevenir la aparición de la celulitis. De hecho, debido a todos los factores que inciden en su desarrollo, es poco lo que se puede hacer para evitarla. Sin embargo, la práctica de hábitos saludables evita su progresión y minimiza su aspecto. Las recomendaciones son:

  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Limitar el consumo de café.
  • Mantener una dieta baja en grasas, carbohidratos simples y sal.
  • Incrementar el consumo de agua.
  • Hacer ejercicio físico, mínimo 20 minutos al día, 5 días a la semana.
  • Evitar el uso de prendas demasiado ajustadas y tacones demasiado altos.
  • Dar un buen manejo al estrés.
  • Vigilar los efectos del consumo de anticonceptivos.
  • Mantener un peso saludable.

En conclusión, la celulitis o piel de naranja es un problema estético que, aunque no se puede eliminar por completo, se puede mejorar notoriamente combinando algunos procedimientos estéticos con hábitos de vida saludables. Aunque no supone un problema grave para la salud, puede empeorar y causar problemas de autoestima.


Daniela Echeverri Castro
Daniela Echeverri Castro
Redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Echeverri Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital. En los últimos años ha centrado su trabajo de redacción en temas de salud, nutrición y bienestar. Además, realizó el curso Nutrición y obesidad: control de sobrepeso, ofrecido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Asimismo, ha colaborado en varios proyectos de edición y curación de textos para blogs temáticos. Desde el año 2014 es redactora en Mejor con Salud y actualmente colabora en la sección editorial del Grupo MContigo.