Errores que cometemos a la hora de vestirnos

Vestirnos para agradar a los demás, utilizar la talla incorrecta, recargarnos de accesorios o maquillaje son algunos de los errores más comunes que podemos cometer al vestirnos.
Errores que cometemos a la hora de vestirnos

Última actualización: 21 octubre, 2019

Los errores que cometemos a la hora de vestirnos pueden perjudicar nuestra imagen y enviar un mensaje equivocado. Por ello, es necesario que prestemos atención a ciertos detalles y pongamos en práctica algunos trucos muy sencillos para evitarlos.

La regla de oro para todo en lo que respecta al mundo de la imagen es: equilibrio y moderación.

Los excesos y la falta de conocimiento del cuerpo y sus características particulares son dos factores que comúnmente llevan a cometer errores. Afortunadamente, esto es algo que puede tener solución.

4 errores que cometemos a la hora de vestirnos

Cuando tenemos un momento libre, es importante que nos coloquemos frente al espejo con calma y nos observemos con detenimiento. Tenemos que estar conscientes de cómo es nuestro cuerpo, cómo son sus líneas y qué puede favorecerle más.

Lo idea sería entonces probarnos varios conjuntos y ver qué tan bien nos sientan, qué ajustes hay que hacer y qué hay que descartar. Muchas veces, nos hacemos una idea, una imagen mental, pero luego, al colocarnos las prendas, no queda igual y no obtenemos un buen resultado.

Veamos a continuación cuáles son los 4 errores que cometemos a la hora de vestirnos.

Ir a la moda implica estar al tanto de las últimas tendencias.

1. Ser demasiado críticos con nosotros mismos

Este es el primer y más común de todos los errores. Siempre tendemos a ser demasiado críticos con nosotros mismos y a “castigarnos” de una forma u otra por no ser como tal modelo, celebridad o influencer de turno. Tal y como dice el famoso proverbio: somos nuestros jueces más duros.

En este sentido, el sabotaje que nos hacemos a nosotros mismos puede llegar a alcanzar niveles que, la mayoría del tiempo, no aportan absolutamente nada más que sentimientos negativos acerca de ideas que no nos ayudan a ser constructivos.

Para evitar caer en ello es muy importante reforzar aquello que sí nos gusta de nosotros (y si aún no lo sabemos, debemos darnos la oportunidad de averiguarlo cuanto antes) y dejar que las cosas fluyan poco a poco.

La construcción de una imagen positiva y que sea consecuente con la realidad no es una labor que se logre al primer intento. Tampoco es un camino en línea recta, pero definitivamente vale la pena transitarlo para poder conseguir gozar de bienestar e irradiar felicidad.

2. Darle más autoridad a la opinión ajena que a la propia

En relación con lo anterior, hay que destacar que otro de los errores que cometemos a la hora de vestirnos con más frecuencia es otorgarle más autoridad a la opinión de otros, antes que a la nuestra.

Ojo, una cosa es ceder a todas las críticas de los demás y otra es no permitir que nos hagan ninguna. No hace falta irse a los extremos.

Hay que saber poner límites sanos, admitir las críticas constructivas y aprender a analizarlas de tal forma que podamos realizar los ajustes que consideremos necesarios.

Lo importante es no dejar de validar nuestra propia opinión por el hecho de que otros nos compartan sus puntos de vista acerca de nuestra apariencia. Al fin y al cabo, lo más importante es estar satisfechos con nosotros mismos.

3. Sucumbir a todas y cada una de las tendencias

errores que cometemos

Ser una víctima de la moda también es otro de los errores que cometemos con frecuencia a la hora de vestirnos.

Creemos que para conseguir la aprobación de otros, necesitamos estar muy, muy al día con las tendencias del momento. Por esta razón, atrofiamos el filtro de selección de las tendencias y no nos adaptamos a lo que realmente nos favorece. Tendemos a exagerar con la moda.

Para evitar caer en esto, es muy importante aprender a dejar pasar algunas tendencias ya que no todas y cada una de ellas están hechas a la medida para nosotros.

Hay que saber discriminar entre aquello que nos hace lucir y sentir bien y aquello que no.

4. Reservar en exceso lo que más gusta

No conviene reservar aquellas piezas y accesorios que nos hacen lucir y sentir geniales solo para las “ocasiones especiales”, porque muchas veces pasa el tiempo y, al final, no nos ponemos lo que más nos gusta. Hay que vestirse para uno mismo, para estar contento y a gusto día a día y no solo en los eventos puntuales.

Otros errores comunes que se deben evitar

  • No usar la talla adecuada.
  • Excesos de color, estampados y accesorios.

Al final, todo se trata de mantener un equilibrio y disfrutar con la moda, no de ser esclavos de ella. Por otra parte, no hay que olvidar que siempre hay momentos para todo: unos para ser audaces, otro para ser más reservados, etcétera. Lo más importante es estar cómodos con nosotros mismos.