¿Qué es la postura correcta?

Mucho se ha dicho sobre la postura correcta. Sin embargo, ¿qué tan cierto es que determinadas posturas causan dolor? En esta oportunidad queremos resolver este interrogante. 
¿Qué es la postura correcta?
Michelle Torres

Escrito y verificado por la fisioterapeuta Michelle Torres el 13 Septiembre, 2019.

Última actualización: 13 Septiembre, 2019

La idea de la postura correcta y sus supuestos beneficios para la salud está muy arraigada en el día a día. Popularmente se cree que si no adoptamos una “postura correcta” tendremos dolores de cabeza, de espalda, hombros y cuello.

Pero, ¿sentarte “mal” realmente te causará dolor? Para responder esto, primero hay que saber qué es la postura como tal. A continuación lo detallamos.

¿Qué es la postura?

La postura se define como la posición de tu cuerpo en contra de la gravedad. Es un proceso donde todos nuestros músculos (unos más que otros, dependiendo de la postura) trabajan de forma coordinada para mantener la estabilidad del cuerpo en contra de la gravedad. 

Postura correcta
La postura es un proceso donde los grupos musculares trabajan para mantener la estabilidad del cuerpo.

Tipos de postura

La postura se divide básicamente en dos tipos:

1. Inactiva

Teóricamente no necesita mayor activación muscular, ya que la adoptamos para descansar o relajarnos, como la postura que tenemos al dormir.

2. Activa

Requiere la acción coordinada de los músculos. La postura activa se divide a su vez en dos tipos:

  • Estática: Los segmentos corporales se mantienen en posiciones relativamente fijas, como cuando estamos sentados, de pie, de rodillas.
  • Dinámica: Los segmentos corporales se mueven y deben responder a circunstancias externas, como cuando caminamos, corremos, saltamos, o levantamos algo del suelo.

Popularmente, cuando nos referimos a la “postura correcta”, hablamos de la postura activa estática donde la columna vertebral está perpendicular al suelo. 

Relación entre la postura y el dolor

El estereotipo de la postura incorrecta es sentarse con la espalda encorvada y los hombros adelantados. Se cree que es incorrecta porque se asume que es la causa de dolor de espalda, cuello y hombros, entre otras cosas. Sin embargo, muchos estudios no han encontrado relación entre esta postura y el dolor.

Uno de los más importantes fue un estudio en 1994 que evaluó a 610 mujeres de edad avanzada con cifosis (o “joroba de viuda”). Los resultados no encontraban relación entre la cifosis y el dolor, ni siquiera en el 10% de las que tenían el peor grado de cifosis.

Otros estudios han evaluado la postura de personas sin dolor de espalda a ver cómo se sientan, e identificar diferencias entre personas con dolor. La sorpresa fue que las personas sin dolor de espalda también se encorvan al sentarse.

Hombre sentado con mal postura
Las evidencias sobre la postura corporal y el dolor aún son limitadas. Por eso, no se puede afirmar que determinadas posturas son las responsables del dolor.

¿Y qué me dices de la postura de pie?

Es altamente individualizada. Una misma persona se puede poner de pie de formas distintas, independientemente de su edad, sexo, altura y peso. Esta variabilidad hace muy difícil evaluar la postura de forma precisa.

Hasta ahora, la evidencia científica no ha encontrado relación entre el dolor de espalda y la manera de sentarse, permanecer de pie o la forma de las curvas de la columna vertebral. Si la postura fuera el problema, todas las personas que se encorvan al sentarse o están de pie de cierta forma tendrían dolor.

Entonces, ¿cuál es la postura correcta?

Sé que esta respuesta es muy odiosa, pero depende. Ni siquiera los profesionales de salud nos hemos puesto de acuerdo en cuál es la postura correcta. Por eso, hasta que no lleguemos a un acuerdo o se demuestre lo contrario, la postura correcta es aquella que responda a tus actividades diarias y que no aumente el dolor en caso de que haya.

Por ejemplo, los bailarines profesionales tienen una postura muy erguida porque la disciplina lo exige. Pero, si forzamos la postura correcta para un bailarín en un empleado de oficina, probablemente el empleado comience a padecer de dolor de espalda, cuello u hombros porque esa postura no responde a sus necesidades diarias.

Conclusión sobre la postura correcta

La postura es importante, por supuesto. Pero no debe ser tu centro de atención. Si no tienes dolor de espalda, siéntate o párate como sea más cómodo para ti. Enfócate en dormir bien, comer bien y hacer ejercicio con frecuencia

Sin embargo, si tienes dolor de espalda, ciertas posturas pueden empeorarlo. Si este es tu caso, antes de comprar una silla nueva, evalúa lo siguiente:

  • ¿No estás durmiendo bien?
  • ¿Estás comiendo bien?
  • ¿Cómo estás emocionalmente?
  • ¿Estás bajo mucho estrés?
  • ¿Haces ejercicio con frecuencia?

Cualquiera de estos factores puede aumentar tu sensibilidad al dolor. Si necesitas ayuda, asesórate con el profesional sanitario de tu preferencia.




Licenciada en Fisioterapia por la Universidad Central de Venezuela (2014). Posee estudios superiores en Terapia manual ortopédica y en Relajación miofascial, ambos por el Instituto Universitario AVEPANE (2016). Además, posee la certificación de Entrenador Personal y Nutrición Deportiva por la FEDA (2019).
Tiene experiencia clínica en fisioterapia musculoesquelética, deportiva y neurológica. Su especialidad es el movimiento y ejercicio como tratamiento, buscando ayudar al usuario en su proceso de rehabilitación a través de la educación. Su práctica está basada en la evidencia y en la ciencia del dolor.